viernes, junio 06, 2008

recuerdos del futuro según Corben...

memories of the future according to Corben...


Me encanta cómo dibuja Corben las ruinas de un holocausto nuclear, con esa irritante mezcla de facilidad y virtuosismo técnico (tiene ese raro instinto para dosificar el dibujo, detallando aquí y omitiendo allá, retratando con realismo turbador unas cosas y dejando en mero esquema otras) para describir la desolación del paisaje, los vestigios arrasados de la civilización, los esqueletos de las ciudades, los objetos calcinados...
"Vic & Blood"
Corben tiene ese don para presentar una realidad que no conocemos (y él tampoco) y decirnos "exactamente así es el mundo después de la bomba". Y no tenemos más remedio que creerlo, porque la potencia de sus imágenes nos desarma al primer golpe de vista. Nadie como él es capaz de trasladarnos a ese escenario de pesadilla para descubrir que, contra todo pronóstico, la vida aún late bajo los escombros afanada en un patético esfuerzo por perpetuarse. Y en ese trance, perdidas ya la dignidad y la soberbia, nos muestra al hombre desnudo y en su condición más descarnada. Con crudeza y humor despiadados nos hace ver la criatura ridícula que somos, esa a la que la supervivencia extrema coloca en su justo lugar: a la misma altura que las bestezuelas que recorren los cascotes y las alcantarillas, disputando con ellas la carroña radioactiva y rapiñando los despojos que las fieras mutantes han desechado.

"Mutant World"

El mundo después de la bomba es uno de los escenarios recurrentes en la obra de Corben. O quizá no tanto, porque, curiosamente, si repasamos su producción comprobaremos que no son tantas las obras en que nos traslada a ese tiempo: En el foso, Herederos de la tierra, Gatitos para Christian, El mercenario del diablo, Mundo mutante, El pequeño mundo de Lewis Stillman, Vic y Blood, Hijos del mundo mutante, La ocurrencia y Punisher: el fin (apenas diez; por favor, corríjanme si me equivoco o me olvido de alguna). Sin duda un error de apreciación inducido por la pregnancia de algunas obras clave, por la fuerza emocional de las historias y por la huella imborrable que sus personajes dejan en el lector.

Corrección (sábado 7 de junio): El pequeño mundo de Lewis Stillman no tiene ambientación post desastre nuclear. Revisando la historia he comprobado que uno de los personajes se refiere a una invasión extraterrestre. A pesar de ello, queda en la lista, pues a todos los efectos las características de la escenografía son idénticas. Lo mismo sucedería con Bloodstar, como bien me hace ver Dionisio, que no está incluída entre las reseñadas.

I love the way Corben draws the ruins of atomic holocaust with such an exasperating easyness and technical skill mixture (he's got this scarce instinct to dose his drawing, with lot of detail here and nothing there, with shocking realism on some things and mere sketching on the rest) on describing landscape desolation, devastated traces of civilization, city frameworks, ashes of human belongings...


"Kittens for Christian"

Corben's got the talent to show a scene we've never seen (and he hasn't either) and say: "so it is the world after the bomb". And you got to admit it does so because of the convincing power of his images. No one like him to put us there, in a nightmare scenario, to discover life's still breathing under the rubble, doing its best to succed. In such trance, he portrays a pathetic mankid, naked, prideless and out of dignity. And we discover the ridiculous creature we're, just in our real place under extreme circumstances: just like those little beasts prowling around the rubble and the sewers, competing against them for radioactive carrion and eating the remains that mutant fierces threw away.

"The Punisher: The End"

World after the bomb is one of those repeating settings in Corben works over the years. Or maybe not so much: if we check his story count soon realize there's only a few post-bomb stories: Inna Pit, Heirs of Earth, Kittens for Christian, Angel Shy of Hell, Mutant World, The Small World of Lewis Stillman, Vic and Blood, Sons of Mutant World, The inducement and Punisher: the End (just ten; please, amend me if I'm not right). No doubt this mistake is due to the emotional power of the stories and the indelible mark left by his characters.

5 Comments:

Blogger Jeremy Brood said...

Amigo Crocus es usted un corresponsal de guerra digno de los mejores tiempos de Pérez Reverte...

Corbenianos saludos.

07 junio, 2008  
Anonymous Dionisio said...

Bloodstar también ¿no?...

07 junio, 2008  
Anonymous Crocus said...

Muy buena observación, sí señor.
La historia de Bloodstar sucede en un tiempo posterior a un cataclismo provocado por el paso de un gigantesco cuerpo celeste cerca de la tierra, pero, a todos los efectos, el resultado es muy parecido al de una tercera guerra mundial.
Lo que sucede es que el relato propone una humanidad que vive en un tiempo tan posterior a ese cataclismo que en realidad ya ha dejado atrás la etapa de supervivencia entre los escombros y los restos radioactivos (dice el texto: "las ruinas de las ciudades quedaron fuertemente impregnadas de radiactividad, y así permanecerían durante cientos de años"). La naturaleza casi ha recuperado por completo lo que el hombre le arrebatara y éste ha vuelto a un estadio tecnológico muy atrasado, algo así como la edad del hierro. A pesar de todo, el enfrentamiento final del héroe con la gigantesca criatura (seguramente una oruga-babosa-bladyblub-mutante) tiene lugar en las ruinas de una ciudad.

07 junio, 2008  
Blogger SidSid said...

You are right and you are right, my friend Sanchez. But do not forget his other, non holocaust sceneries. THE HOUSE ON THE BORDERLAND is full of debris similar to the post war devastation.

We all know that Mr. Corben is kind of lazy on details. He's way to combine high details and low ones is a brilliant way to compensate his laziness. Despite on graphical details he's putting a lot of attention on his compositions and especially colors. So much that the "lazy" details do not bother anybody. You do not pay attention on them; they are part of the entirety.

Mr. Corben does admit himself of his lazyness as well. When he republish his oldies in Heavy Metal ("Rowlf" and "The Beast of Wolfton"), he redraw brick walls, castle yards, etc.; the parts he was before "lazy".

Mr. Corben is the best.

08 junio, 2008  
Blogger Jeremy Brood said...

Ya puestos, se debería mencionar las primeras páginas de Banner, no ? El piel verde es una bomba viva y los resultados son idénticos a los de una bomba convencional. Por cierto, excelentemente mostrados por Corben .

10 junio, 2008  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home